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Moraira, Cala del Llebeig, Cala del Moraig. |
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Para
desarrollar nuestra siguiente actividad nos trasladamos por carretera hasta la
localidad de Moraira donde fácilmente encontraremos la urbanización Del Sol.
Después de aparcar el coche nos dispondremos a empezar la ruta la cual puedo
documentar fotográficamente gracias a mis buenos amigos Antonio y Cristóbal los
cuales me dejaron las pilas para la cámara.
El camino nos llevara por el lado de unos bancales descendiendo por el Barranco
de la Viuda donde se nos hará mas agradable el caminar
entre grandes pinos y abundante vegetación.
Con la mirada en los altos repletos de chalets iremos bajando entrando en lo mas
angosto del barranco hasta llegar con ese olor característico al final del
barranco donde nos encontraremos apartada de casi todo La Cala Del Llebeig.
En este bello paraje antes de la Guardia Civil y hoy abandonado podremos
encontrar unos pequeños refugios que la gente utiliza para uso y disfrute.
Habiendo
quedados maravillados por el lugar remontaremos por un sendero el cual nace por
el lado del barranco para ir caminando por un espectacular acantilado en el que
podremos apreciar las caprichosas formas de la roca.
Avanzando en nuestro caminar llegaremos a una zona donde el desplome de algunas
piedras a ocasionado un pequeño paso subterráneo.
Al compás del sendero muy bien marcado nos saldrá al paso un extraplomado de
piedra donde haremos una parada para observar todo lo que
nos rodea.
Con la vista en el ancho mar surcado por grandes y pequeños barcos llegaremos
después de un buen caminar a una carretera asfaltada que sube a la urbanización,
nosotros la utilizaremos para bajar hasta la Cala del Moraig donde observaremos
una majestuosa cueva a la que los aficionados al submarinismo suelen acudir fin
de semana tras fin de semana.
Nosotros no siendo tan atrevidos la inspeccionamos por encima quedando perplejos
con la belleza del lugar.
Siendo
este nuestro punto fuerte de la mañana aun podremos dar una pequeña vuelta por
los alrededores para mirar algún detalle que nos hallamos apreciado.
Refrescados por fuera con un baño y por dentro con una cerveza emprenderemos la
vuelta empleando el mismo itinerario pero a la inversa ayudándonos así para
observar algún detalle que a la ida nos hallamos perdido.
Habiendo pasado una excelente mañana por estos
acantilados solo nos quedara llegar hasta el coche por el Barranco de la Viuda
para dar por terminada la ruta regresando así a nuestro pueblo.